miércoles, 22 de agosto de 2012

Anoche soñé contigo






De esas veces que tienes un ecuentro inesperado, pero sabes que, cuando te toca, puede ser uno de los momentos más bellos que puedas tener contigo mismo, y con lo que aprecias. Eso suele pasarle a un trasnochador como yo, cuando lee cosas que publica gente de esos #jartiblesanonimos en sitios como, por ejemplo, el blog de mi amigo Emtho. Esas veces en las que piensas una cosa, o caes en la cuenta de algo, y, por cualquier razón, a la noche siguiente sueñas con ella.

140 días, hoy 139 ya, no caí en la cuenta de lo cerquita que estás ya, a pesar de que con los nuevos grupos, o recordando los antiguos, como ya dijera en otra ocasión, no te pueda olvidar.

Y no te olvido, no, no te olvido. Tanto es así que, desde que te conté que este año iba a visitarte, aunque fuese en una preliminar, con la mejor compañía que se puede tener, sueño con dicho momento, pero, ayer, ayer te vi.

Anoche vi esos ladrillos coloraos frente a mi, alegrándome la vista. Anoche me sentí como uno de esos duendes en los que se convirtieron los hermanos Carapapas, cogiendo imágenes, cogiéndolo todo, para no olvidarte cuando vuelva por febrero, o si alguna noche de estas quieres que nos volvamos a encontrar.

Anoche me vi en ese escenario, escenificando lo que, de momento, se que no puedo cumplir, pero, me di un paseo por el patio de butacas, por tus palcos, y sentí algo grande, y, me pregunto yo, si esto es ahora, ¿Qué será dentro de esos 139 días en adelante?.

Anoche vi llover sobre las aceras de tu alrrededor, e incluso por tus adentros, pero no era nada extraño, no, eran mis propias lágrimas, deseando con emoción de que llegue por fin ese momento. Anoche soñe con algo que no esperaba, pero si me dicen que eres tú, desde más temprano me hubiera quedado pegado a la almohada...

Puede ser cierta esa coletilla de que si cuentas los sueños, no se cumplen, pero, no se si es por lo que transmites tú, o por lo que pueda llegar a embrujarme La Caleta y otros muchos sitios del Cádiz que te vio nacer, tengo claro que los sueños se cumplen, y que lo mejor está por llegar.

139 días, y miles de noches como esta pasada quisiera yo...



martes, 14 de agosto de 2012

Hay jartibles, y jartibles

Abro de nuevo el telón de este blog para, después de aquella carta de presentación, lanzarme con unas primeras letras hacia este sentimiento que provoca el carnaval gaditano.

Debo confesar, que, mientras ideaba lo que escribir, estaba tan nervioso como si de cual compositor o cantante en camerinos previo a una actuación importante en ese Gran Teatro se tratase, pero, aquí estamos, como un jartible más, para hablar precisamente de eso, de los jartibles, de la gente de carnaval, y sin ningún miedo, porque, sí, va a parecer quizás algo fuerte para comenzar, pero no es nada de eso, ni mucho menos, respeto a todos los jartibles, a los unos, y a los otros...

Hablo de unos y otros porque, a pesar de que todos los que escribimos y leemos cosas sobre carnaval, o casi todos, seamos jartibles hasta morir, desde mi punto de vista hay más que un autor. Esto es porque desde siempre, en el teatro, en las calles, o por internet, he notado cierta empatía por uno u otro autor en muchos casos en plan "cerraos", mientras que otros disfrutan de esos autores anteriormente supuestos, más incluso los callejeros fuera de concurso.

Reconozco que es algo difícil, porque cuando las letras de un autor, por lo que sea, te llegan...Yo mismo confieso ser, desde siempre (habrá gente que no, como digo, respetable), admirador de uno que ya dejó de subirse a las tablas del Falla, Martínez Ares, al igual que de Bienvenido, otro que no está pero que para mi sigue estando, como también está el Canijo.

Yo respeto, y entiendo esta situación, pero, ¿Sabe realmente quien se cierra en un sólo autor la esencia y belleza del Carnaval de Cádiz?. No creo que de tiempo a descubirla si nos paamos una "Noche de Bohemia" pensándo en "Los Príncipes", o si bien nos creemos unos "Santos" o unos "Currelantes" de la vida.

Si yo me enamore de ti fue al ir vestido de Pirata, convertido en muñeco, siendo un protagonista más en cada una de las estaciones, las cuales te regalaban ricas y maduras frutas, y a quien no lo vea así no se si decirle que se acabó el cuento, o que aguante el chaparrón, pero sí le digo que no me vea como un hinchapelota, porque para ultras de carnaval ya estarán otros más entendíos, esto simplemente es opinión, lo "emires" por donde se mire, y como ven, pluralidad, porque, como bien decían esos enteraos, la gente opina del carnaval, pero para eso, pienso yo, habría que estar preparao.

PD: Un día menos para cumplir ese sueño carnavalero...Nos seguiremos leyendo, jartibles unos, jartibles otros, todos jartibles. ¡Salud!.

viernes, 3 de agosto de 2012

El corazón me palpita

Noche de ilusiones la de ayer, en la que, tras varios meses pensando, y cuando ya quedan poco más de seis meses para que Cádiz nos siga enamorando con nuevas coplillas, se me ocurre gestar lo que es hoy este blog, este espacio cuya periodicidad en cuanto a publicaciones será limitada, ya que uno está casi todo el día con el pinganillo en la oreja escuchando carnaval, pero también haciendo sus cosas, pero, cada vez que el corazón palpite con fuerza este sentimiento carnavalero lo mostraré en este espacio.

¿Por qué esa cabecera y ese nombre para este nuevo blog?.

En cuanto a la cabecera decir que refleja la ilusión de una joven, esa ilusión que yo estoy deseando cumplir, al pisar las tablas del Falla mínimo como figurante en una noche de esas que se vuelven mágicas. Una de esas noches de bohemia, como ya decían, para las que hace falta que te enganchen letras como esa misma de "Avisé a mis colegas y les dije qué pasa, inventarse un disfraz y vamos a hacer una comparsa", cuyo autor es el mismo que el que le da nombre a este blog, lo cual no quiere decir que sea un fanático ni nada por el estilo, simplemente es el reflejo de ver un día, por qué no, un sueño más hecho realidad.

Discúlpenme porque hoy no os deleite con escritos sobre las coplillas carnavaleras, pero, simplemente, quería dejar esta carta de presentación, y ya sabéis, nos vemos caminito del Falla mientras el corazón me vuelve a palpitar, y todo esto, como bien decían los famosos preparaos...desde Sevilla.